YA LLEGA

Alerta que camina la espada de Bolivar por América Latina.
El caso de la espada de Bolívar,
México, DF 2015.
En Proceso
"Bolívar no ha muerto. Su espada rompe las telarañas del museo y se lanza a los combates del presente. Pasa a nuestras manos. Y apunta ahora contra los explotadores del pueblo".

LA ESPADA Y EL EME REVISITADOS

Con humor, Cristina Ochoa ha llamado la espada de Bolivar "la excalibur latinoamericana". Su investigacion, mas alla de ser un homenaje a las acciones del grupo guerrillero colombiano M - 19, es una propuesta de crear una historia ficcion, revisitando de paso la historia del conceptualismo y el arte politico del continente. El poderoso simbolo que significa la espada, el bolivarianismo, la lucha clandestina, la ilegalidad, sus personajes y las historias que rodean el objeto y su azaroso destino, son los elementos que Ochoa pone en juego reflexionando sobre la historia politica del continente. Subversivamente Ochoa lleva a Mexico un fragmento de la historia de Colombia, intentando una puesta en escena que produce mas interrogantes que respuestas.

Santiago Rueda Fajardo.
Curador.

El robo de la espada en la quinta de Bolívar de Bogotá, fue el acto inaugural del movimiento guerrillero M-19, iniciativa de Luis Otero y Jaime Bateman, quienes lo proponen 4 años antes a las FARC, planeando la operación inspirados por las acciones de los Tupamaros en Uruguay, (como el Robo de la Bandera de José Gervasio Artigas). Decididos a llevar a cabo un gesto simbólico contundente, luego de realizar una intensa campaña de expectativa. (1) con anuncios publicados en el periódico El Tiempo, y algunos otros medios, el 17 de Enero de 1974 a las 5 de la tarde, un grupo de militantes del nuevo movimiento, entre estos, Bateman, Otero y Álvaro Fayad. Rompen la urna, se llevan la espada de la que luego se especularía su destino. Dejando una carta, cuyo encabezado decía “Bolívar tu espada vuelve a la lucha” Interviniendo las paredes con frases y consignas, ‘Con las armas, con el pueblo, al poder’. M-19. Unos afirman que primero estuvo en un prostíbulo, y que sería llevada a casa del poeta Luis Vidales, sin embargo, las versiones coinciden en que sería escondida en casa del poeta León de Greiff, hasta su muerte, en 1.976. Se convirtió en el secreto mejor guardado del M-19, sólo quienes la portaban conocían su paradero. En un principio permanecería al cuidado de la comandancia, Bateman la llevaría en su cinto, al lado de su mini ametralladora, al morir este en un accidente aéreo, en 1983, pasaría entonces al cuidado de Fayad para después según dicen encomendarla a La orden de la espada, un grupo de 12 miembros de absoluta confianza, colaboradores que no se conocían entre sí. algunos “intelectuales”, políticos un obispo. podían ser los custodios en cualquier momento. Se dice, que fue escondida de múltiples formas, hasta ser vaciada en un bloque de concreto, extraída, enterrada, para luego salir del país, cuando sería llevada a Panamá, salvándose de la toma, estando al supuesto cuidado de los cubanos, para en algún momento quizás pasar por México, terminar en Cuba, y supuestamente ser devuelta de nuevo en 1.991, luego de 17 años en la clandestinidad, en el acto de entrega de armas del M-19. Los militares la buscarían hasta con brujos, su paradero sin embargo, sigue siendo aún un misterio y su autenticidad se discute, como atestigua, La Negra. Ex guerrillera, quién duda de la veracidad de la espada entregada. Entre las versiones más polémicas está la del hijo de Pablo Escobar que asegura supuestamente haber jugado con ella, pues el M-19 se la habría entregado a su padre como pago o agradecimiento a su colaboración en la toma del palacio de Justicia.
La efectividad de la acción del robo de la espada, radica en la capacidad de activar simbólicamente un objeto de museo, por su ausencia. Provocando su deseo, retribuyéndole nuevas cualidades Míticas, convirtiéndola en La Excalibur latinoamericana, en un discurso que se aleja de la dialéctica marxista para acercarse a la construcción casi religiosa de una mitología de izquierda bolivariana. La espada para la legalidad estuvo secuestrada, para el M-19 estuvo donde las Putas. Si bien, el acto de devolución no repara lo irreversible, o concede perdón ni olvido. la espada ahora es una presencia fantasmagórica, bajo sospecha.

Este proyecto, se presenta como una ficción sobre la búsqueda de la espada de Bolívar desde México. Una instalación que a manera de novela negra, sugiere seguir una serie de pesquisas y encuentros ‘fortuitos’, en torno al caso del robo la espada de Bolívar, examinando la relación entre arte, política y resistencia en la Latinoamérica de los últimos años, la utilización de estrategias ‘conceptualistas’, colaboraciones interdisciplinarias e internacionales. Los resultados son historias modificadas, que se articulan a partir de una compilación de evidencias, testimonios alterados por la memoria, el tiempo, las suposiciones, o de forma intencional o convenientemente. No me acuerdo… Afirma Magali Lara, quién desde México fue parte del movimiento de artistas, que junto con los miembros del los grupos, (Agenda M-19) No grupo, fueron simpatizantes de la causa revolucionaria del M-19.