LEVANTAR LA CRUZ

En proceso.
Colaboración con Beto Ruiz, en Taller 8 Teotitlán, Oaxaca. 2014
Documental, Video Audio instalación, Proyección de imágenes sobre escultura tapete de arena, audio en el espacio, Con sonido extraído de la banda fúnebre tocando los cantos de los alabanceros en el levantamiento de la cruz. bulto de arena.

“La Sociedad no fue construida sobre las ruinas de una comunidad. Emergió de la desaparición o la conservación de algo –tribus o imperios- quizás solo como no relativo a lo que llamamos “comunidad” como a lo que llamamos “sociedad”. “Así que comunidad, lejos de ser lo que la sociedad ha roto o perdido, es lo que nos ocurre a nosotros –pregunta, espera, evento, imperativo- en el despertar de la sociedad.”

“Nada, Por tanto, ha sido perdido, y por esta razón nada está perdido. Nosotros solos estamos perdidos, nosotros sobre quienes el “lazo social” (relaciones, comunicación), nuestra propia invención, ahora desciende pesadamente como la red de una trampa económica, técnica, política y cultural. Enredados en sus hilos, hemos estrujado hacia nosotros los fantasmas de la comunidad perdida. “

Jean Luc Nancy.(La comunidad inoperante. 11-12;)

El levantamiento de cruz, es una “tradición” funeraria, retomada sincréticamente por el pueblo zapoteco de Teotitlán del Valle, en Oaxaca. Según algunos de los testimonios recopilados en un trabajo de investigación documental. 8 días después del fallecimiento de un ser querido, sus familiares acostumbran a mandar a hacer una cruz de arena, dispuesta frente al altar de su casa, para realizar el ritual de duelo conocido como Levantamiento de cruz.
Se registró en audio y vídeo la banda sonora de las marchas fúnebres, se realizaron entrevistas a varias personas del pueblo, que podían hablar sobre el origen de este ritual funerario. Como Adela Gutiérrez quién realiza desde hace varios años s los tapetes de arena, y su Primo Víctor Gutiérrez músico dedicado a sacar las partituras de las marchas fúnebres, que los músicos interpretan a oído.

En Teotitlán del valle Oaxaca encontrarse con el ritual de la muerte, es encontrarse con la tradición intima que celebra y reúne a la familia, pero más allá de la revisión etnográfica, es la posibilidad de comprender como ocurre durante el último siglo el proceso de retomar, un ritual de resolución, de duelo. Los tapetes funerarios son producto del sincretismo entre la tradición indígena de origen maya y la religión católica. Mictlantecuhtli, dios de la muerte, libera a los humanos de sus penas. De varias formas dependiendo de la forma como fallece cada persona. Los que morían por causas naturales iban directo al Mictlán. Habrá que indagar en la tradición para utilizarla ya sea como acto simbólico de liberación o resistencia.

Tapetes de Arena o de Levantada de Cruz/ Raazz curusz

“Al fallecer una persona es velada en su propia casa y cuentan que, antiguamente, su cuerpo era tendido en el suelo con la cabeza sobre un ladrillo y sobre el dibujo de una cruz de cal que significaba las tres horas de agonía que Jesucristo pasó en la cruz antes de morir y que al tender al difunto sobre ella representa que se muere de la misma manera que Él murió. “

“Así mismo, después del sepelio se lleva a cabo un novenario de rezos que recuerdan los nueve meses que pasamos dentro del vientre de nuestra madre y, al novena día se elabora un tapete de arena con imágenes religiosas y el dibujo de las Doce Pasiones de Cristo sobre la Cruz de cal donde se tendió el cuerpo y después de rezar, se “levanta la cruz” siguiendo el orden de los 5 misterios enumerados en la cruz. Al recoger la arena y la cal del tapete misma que se lleva a la tumba del difunto a las doce de la noche, donde nuevamente se reza por su eterno descanso. Al día siguiente se vuelve a ir al camposanto a darle los buenos días a la tierra con el rezo de un Rosario. “

Testimonio.