Árbol de deseos

150 paquetes con objetos relativos al deseo y consumo.
enviados a Holanda a la exposición Global Village.
2010

Es parte de una serie de proyectos envíos, en donde se juega con la idea de consumo, tráfico de sustancias y los límites de lo legal y lo ilegal. Al poner el objeto artístico como señuelo, que puede ser intervenido, o no, en el correo por los agentes de la aduana, lo que pase en el camino es parte del proceso de la obra, que deberá ser exhibida en las condiciones en las que llegue a su destino. En este caso envío a Holanda para la exposición Global village, paquetitos transparentes, llenos con recortes de revistas, jeringas, capsulas vacías, azúcar, chocolates y objetos asociados a la idea de consumo, de lo que puede ser producido en Colombia, como también de los imaginarios y las concepciones de paraíso y felicidad.

La obra hace un comentario irónico al burlarse del prejuicio y el estereotipo de una situación política y social asociada al narco tráfico, pero también cuestiona la actitud y el comportamiento frente a lo que se considera permitido, políticamente correcto, las fronteras que nos dividen. Cuando los paquetes, como ofrendas simbólicas, lleguen a su destino, se instalaran formando una especie de árbol, de donde colgará cada paquetito. En este árbol es donde finalmente nuestros deseos se estructuran como proyecciones de lo que puede unirnos en la diferencia, como sentimiento de sociedad, luego de atravesar físicamente las fronteras legales, sociales, que nos dividen.